Todas los hemos recibido, sea en forma de un email, un mensaje de WhatsApp, Messenger, Twitter, u otra vía, los mensajes virales son cosa de todos los días. Y todas alguna vez solo hemos presionado “reenviar” apenas terminamos de leerlo, con la mejor de las intenciones, ya sea proteger la salud de nuestros amigos y seres queridos compartiendo la última advertencia de moda, o tratando de ayudar a otras personas por medio de la oración, etc.

Los bulos, hoaxes o fake news toman todo tipo de formas: desde infalibles consejos médicos (que en realidad son inventos sin ningún fundamento científico) hasta noticias de actualidad falsas o muy antiguas (como la cadena que pide orar por cristianos que van a ser ejecutados mañana en cierto país, y resulta tener 5 años de antigüedad).

Estas falsedades a veces resultan inocuas más allá de hacernos perder un poco de tiempo, pero otras veces pueden ser realmente peligrosas.  En mi país por ejemplo apenas comenzó la emergencia sanitaria del COVID-19, se hizo viral una noticia de que el coronavirus muere a 27 grados centígrados (80,6 F).  Yo no salía de mi asombro ante la falta de juicio de la gente, que no se detenía un segundo a pensar que el cuerpo humano se encuentra alrededor de 37 grados centígrados (100F), si esta noticia fuera cierta, no habría pandemia, el virus moriría apenas ingresa a nuestros cuerpos.  Sin embargo, pocos días después que circulara esta información vía WhatsApp, un reportero de televisión local entrevistaba a un hombre en la rambla llena de gente paseando tranquilamente al sol, y la razón que le dio este señor es que era totalmente seguro, porque el calor del sol mataba al virus.

Entonces, ¿cómo podemos evitar convertirnos parte del problema? Es bastante sencillo.  Al recibir cualquier mensaje de este tipo, tomemos un par de minutos para analizarlo.  ¿Cuál es su origen, cita alguna fuente confiable?  Si tiene nombre del autor, podemos buscarlo en google.  Mejor aún, tomemos palabras claves de las noticias y busquémosla en google, si la noticia tiene algunos días dando vueltas, lo más probable es que encontremos información de que es falsa, ya que existen sitios web especializados en recopilar y denunciar este tipo de noticias virales falsas.  Un ejemplo concreto: hace unos días me llegó un mensaje que afirmaba que comer alimentos con alto contenido alcalino, protegía al cuerpo contra el covid-19.   Ingresé en google las palabras:   alimentos, alcalinos, coronavirus.   Inmediatamente pude descubrir que esta noticia es falsa y los fundamentos cientificos que respaldan esta afirmación.     Es importante seleccionar unas pocas palabras claves del texto recibido, para obtener buenos resultados en la búsqueda de Google.

Si no encontramos nada al respecto, antes de reenviar consideremos: ¿en caso de no ser verdad lo que estoy reenviando, supone algún peligro si la persona que la recibe actúa acorde?  Esto que voy a compartir, ¿puede causar miedo, ansiedad o preocupación innecesariamente? (especialmente cuando la persona que lo recibe, no puede hacer nada al respecto, como en el caso de las teorías conspiratorias). Y finalmente, ¿es realmente necesario que reenvíe esto, dado que no pude comprobar si es veraz o no?

Para finalizar un extra oportuno:  la Organización Mundial de la Salud, ha publicado una lista de noticias falsas acerca del covid-19